Primer proyecto del año para este nuevo 2018. Empezamos el bachillerato fuerte, con un proyecto que pensaba retomar e implementar a mi reparto de experiencias de este año, el karate. A raíz de una autoevaluación propia sobre el desarrollo de las áreas de CAS del año pasado, llegué a la conclusión de proponer un proyecto referido al área de actividad al ver que el último proyecto que desarrollé era en el área de servicio. En esta ocasión, me encuentro en una situación mas sedentaria y poco dedicada a la actividad física, por lo que decidí empezar el año con una experiencia referida a este criterio de CAS.
En el karate se practica la defensa personal; sin embargo, no se reduce solo a eso. Este arte marcial, se rige por una formación física y moral de la misma persona, que lo lleva a mantener una buena condición tanto física como mental. Esto se logra a través del desarrollo de valores como el respeto, tolerancia, responsabilidad y honestidad; así como también la disciplina, el buen comportamiento, y la abstención a procederes violentos junto con la coordinación, agilidad y entrenamiento que recibe el alumno.
El sensei (profesor) se encarga precisamente de la formación de los alumnos en ambas dimensiones, significando un punto de quiebre sobre todo en los niños pequeños durante esta, siendo uno de estos ejemplos yo mismo; puedo afirmar que gran parte de lo que formó mi persona fueron los años que dediqué a practicar este arte. Es por estas razones que he decidido seguir practicando el karate, como un perfecto balance entre el aspecto físico y mental, que me permite seguir desarrollando los atributos del perfil de la comunidad del Diploma de Bachillerato Internacional y los resultados de aprendizaje en CAS.
Bien empezando con lo que respecta a la actividad antes de comenzar, cmo lo mencioné al inicio ya lo estba pensando terminando el año 2017 y ya para comienzo del año empecé antes a ver videos en Youtube sobre los katas, secuencias de movimientos preestablecidos como una rutina de combate, que había aprendido en el pasado y que ya había olvidado de tanto no practicar, demostrando cómo iniciar y planificar una experiencia de CAS.
Una vez ya en el dojo, lugar en el cual practico (segunda foto), me di cuenta de ciertos puntos fuertes y las áreas que necesito mejorar a lo largo de este primer mes. En cuanto a mis capacidades físicas claramente los primeros que pude identificar eran mi resistencia y elasticidad ya desde el calentamiento, luego la definición que tenía de los katas, dado que sigue ciertos pasos en la ejecución que no pude deducir del todo de los videos, así como la mismo desarrollo de los mismos que distaba bastante del nivel que había logrado alcanzar hace dos años. Añadido a eso, se puede apreciar que en la primera foto el pantalón que utilizo es mi buzo del colegio, que dista mucho de lo incómodo que puede ser para la mayoría de los ejercicios, en otras palabras, no tenía a la mano la indumentaria más adecuada.
Viendo todos esos factores jugando en mi contra, la realización de la actividad en esta primera fue un desgaste tanto físico como mental para mí, por un lado lidio con el hecho de que me duele buena parte del cuerpo durante mi día a día y que el gran alumno, ya cinturón negro, ya no es tan bueno como antes, pero precisamente eso me lleva a querer ser mejor y desarrollar mis capacidades, porque sé que puedo ser mejor y más que eso ya lo he logrado antes.
El sensei (profesor) se encarga precisamente de la formación de los alumnos en ambas dimensiones, significando un punto de quiebre sobre todo en los niños pequeños durante esta, siendo uno de estos ejemplos yo mismo; puedo afirmar que gran parte de lo que formó mi persona fueron los años que dediqué a practicar este arte. Es por estas razones que he decidido seguir practicando el karate, como un perfecto balance entre el aspecto físico y mental, que me permite seguir desarrollando los atributos del perfil de la comunidad del Diploma de Bachillerato Internacional y los resultados de aprendizaje en CAS.
Bien empezando con lo que respecta a la actividad antes de comenzar, cmo lo mencioné al inicio ya lo estba pensando terminando el año 2017 y ya para comienzo del año empecé antes a ver videos en Youtube sobre los katas, secuencias de movimientos preestablecidos como una rutina de combate, que había aprendido en el pasado y que ya había olvidado de tanto no practicar, demostrando cómo iniciar y planificar una experiencia de CAS.
Una vez ya en el dojo, lugar en el cual practico (segunda foto), me di cuenta de ciertos puntos fuertes y las áreas que necesito mejorar a lo largo de este primer mes. En cuanto a mis capacidades físicas claramente los primeros que pude identificar eran mi resistencia y elasticidad ya desde el calentamiento, luego la definición que tenía de los katas, dado que sigue ciertos pasos en la ejecución que no pude deducir del todo de los videos, así como la mismo desarrollo de los mismos que distaba bastante del nivel que había logrado alcanzar hace dos años. Añadido a eso, se puede apreciar que en la primera foto el pantalón que utilizo es mi buzo del colegio, que dista mucho de lo incómodo que puede ser para la mayoría de los ejercicios, en otras palabras, no tenía a la mano la indumentaria más adecuada.
Viendo todos esos factores jugando en mi contra, la realización de la actividad en esta primera fue un desgaste tanto físico como mental para mí, por un lado lidio con el hecho de que me duele buena parte del cuerpo durante mi día a día y que el gran alumno, ya cinturón negro, ya no es tan bueno como antes, pero precisamente eso me lleva a querer ser mejor y desarrollar mis capacidades, porque sé que puedo ser mejor y más que eso ya lo he logrado antes.




No hay comentarios.:
Publicar un comentario