domingo, 3 de diciembre de 2017

Mi penúltima visita a INEN

Es el inicio de bimestre en CAS, y a mi grupo le tocó ir al Instituto de Neoplásicas primero; como siempre llevamos algunos dibujos que agradezco siempre a mi compañera Marcela por imprimirlos (la mejor), era hora de volver a  interactuar con estos niños para tener un momento grato con ellos. Una vez allí establecimos quien iba a cada sala hoy y como rotábamos la siguiente vez, para tener ya planificado de una vez en donde íbamos a estar en estas últimas experiencias CAS, me tocó en esta ocasión la de los de quimioterapia.

Ya en cuanto a las actividades, en conjunto a los dibujos que traímos, los del programa de Aprendo Contigo nos hicieron entrega de algunas manualidades con tiras de papel y dibujos para pergarlos por bolitas, como una colaboración de otra escuela; una verdadera prueba de trabajo en equipo y que nos  benefició este trabajo colaborativo con ellos como voluntarios por ser una dinámica nueva que no habíamos probado con los niños.

Pasando a la interacción con los niños, lo primero que me di cuento fue que pude identificar puntos fuertes y las áreas en las todavía necesito mejorar, en las que todavía el interactuar con personas que no conozco, no se me da como algo natural; aunque sigo esforzándome por establecer contacto con ellos mostrando mi perseverancia y compromiso que siempre requiere la experiencia, se me dificulta más la interacción con los de mayor edad; en esta ocasión me toco con una niña un poco mayor y no había tenido antes mucha interacción con niños de edad, a parte de ello fue ella quien de verdad me mostró lo terrible que puede ser el cáncer de manera concreta. Ella me comentó que estaba perdiendo la vista, algo que me descuadró un poco al inicio y me hizo ser más precavido en cuanto mis palabras, algo que me di cuenta había mejorado en este tiempo que he participado sobre todo para estos casos, un desafío que tuve al inicio pero me ha dado pie a nuevas habilidades. También me di cuenta que la interacción con los demás niños estaba mejorando y jugar con ellos preguntarles acerca de su vida ciertos aspectos, eran temas de conversación que ya dominaba para hablar con ellos y sus padres.

En cierto momento tuve que reconocer y considerar el aspecto ético de las decisiones y mis acciones, ya que cuando nos íbamos a retirar ella todaví estaba armando el rompecabezas, pero no me daban las fuerzas para quitárselo cnsiderando su condición; sin embargo ya un poco más tarde me ayudaron a retirarlo y también apurarme porque ya era el momento de sacarlo, así terminé por llevármelo.

Ya por último nos preguntaron como siempre acerca de la experiencia, y comenté acerca de mi situación que aunque no ocurrieron mayores problemas, ese tipo de cosas compartirlo con tu equipo es uno de los beneficios que te da el trabajo colaborativo para sobrellevar situaciones como esta. 

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