sábado, 24 de noviembre de 2018

Divirtiéndonos en el hotel

Este tercer día no pudo terminar mejor que con una buena dosis de actividad en la piscina del hotel. Tras terminar nuestra labor en la comunidad y en la provincia de Padre Abad, regresamos a la ciudad de Pucallpa pues el día siguiente llevaríamos a cabo dos experiencias en dos ubicaciones dentro de esta. Llegamos de noche al hotel, estábamos cansados ya que la caminata nos había agotado totalmente pero aún así muchos de mis compañeros decidieron meterse a la piscina. Personalmente, yo no me metí por largo rato pues poseo una alergia fuerte a los insectos y durante todo el viaje intenté cuidarme lo mejor posible. Sin embargo, a mí me gusta mucho nadar pues siempre he visto la natación como un deporte que te relaja, por lo que siempre considero que es buen momento para darse un chapuzón. Esta actividad fue muy significativa para mí porque me hizo reflexionar sobre la importancia de ser equilibrado pues es muy importante hacer deporte para llevar una vida sana y fue una de las tantas que considero nos unió más como comunidad de IB2, lo cual me parece genial ya que siempre he apoyado la idea de integrarnos y forjar nuevos vínculos. También, pude darme cuenta otro de mis puntos fuertes y es mi capacidad larga que tengo para mantenerme bajo el agua aguantando la respiración aunque mucho de eso se debe a que yo he llevado clases de natación desde muy pequeño y por ello he adquirido muchas habilidades para este deporte. Honestamente, me divertí mucho dado que el agua de una piscina siempre he sentido que me da la libertad para poder hacer cualquier cosa pues te puedes hundir, dar volantines, flotar, entre otros. Es increíble como el agua te puede permitir hacer acciones que son tan difíciles de realizar fuera de ella como dar volantines o casi imposibles como flotar. No podemos olvidar que la natación es un deporte colectivo, por lo que mientras más gente haya mejor y cuando estás con amigos se convierte en una experiencia inolvidable, de la cual quisieras disfrutar por mucho tiempo más pues te llegas a olvidar de tus problemas. Otro elemento que jugó un rol importante fue el de considerar el aspecto ético de las decisiones ya que verdaderamente me arriesgué en ese momento a que me pudiera picar algún insecto y además, el día siguiente tendríamos otra actividad de deportes acuáticos mas no la tomé en cuenta y mi ropa de baño ya estaba totalmente mojada, por lo que tuve que ser íntegro, asumir la responsabilidad de mis actos y buscar soluciones. Por suerte, había en la parte afuera de mi cuarto como una baranda y allí la colgué para que seque más rápido. Si bien esta experiencia fue breve en mi caso porque tenía un poco de miedo a las picaduras de los insectos, me fui contento a mi cuarto ya que la comunidad se había logrado unir más y me siento muy a gusto de formar parte de ella. Esta experiencia va a hacer que los extrañe mucho cuando acabe el programa pues ya tienen un espacio en mi corazón por todos los buenos momentos que estamos viviendo y todos los obstáculos que estamos superando juntos. El día siguiente sería el último día de este maravilloso viaje que significó mucho más que simples actividades aisladas y culminamos con dos experiencias inolvidables, sobre las cuales reflexionaré en mis próximas entradas.

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