Después de haber
culminado el proyecto KiosCAS puedo decir que es un proyecto que me ha ayudado
a ser paciente, organizado, colaborador y solidario. Empezamos emocionados todo
el grupo y a la vez preocupados, ya que encontramos el kiosco en una condición
crítica de salubridad y teníamos que empezar a vender el lunes la siguiente
semana, entonces nos pusimos a limpiar exhaustivamente, pese a las críticas y
quejas de lo asqueroso que estaba, finalmente logramos el objetivo de dejarlo
impecable.
Luego de haber
comprado todos los implementos necesarios para atender con éxito a nuestros
compañeros, tocó la hora de vender; nos aturdió un poco ver tanta gente
pidiendo productos de manera descontrolada, estar atento a cada pedido y lograr
que el consumidor se sienta satisfecho, no es tarea fácil. Terminando el día
tuvimos que seguir comprando más cosas por el hecho que se acababan demasiado
rápido, al estar ocupado por este proyecto, me vi obligado a organizarme más en
mis estudios y me ayudó bastante a mejorar y ser más efectivo a la hora de
realizar mis deberes.
Fueron pasando los
días como también fueron pasando distintos inconvenientes con nuestro grupo
sobre el apoyo, pero finalmente trabajamos en equipo para que todo salga con
éxito. Una pequeña anécdota acerca de uno de los retos fue que, en una
oportunidad, uno de nuestros compañeros tuvo que faltar por temas de salud, y
estuvimos ahí maniobrando para poder desarrollar con normalidad el puesto, lo
peor era que él freía las hamburguesas, el producto que más vendíamos.
Finalizando estos días uno reflexiona acerca del trabajo que hace, enfrentando
las adversidades en equipo con mucho esfuerzo y motivación.
En conclusión, puedo
decir que KiosCAS, pese al gran estrés al que uno se somete por el descontrol
de nuestros compañeros de la promoción, considero que fue una experiencia
agradable en donde aprendes a manejar un pequeño negocio y a crecer como
persona al saber organizarte y sobrellevar una experiencia con ayuda de tus
compañeros.








